La Guardia Civil de Cantabria ha detenido a tres personas e investigado a una cuarta por su presunta implicación en un grupo criminal dedicado al robo de vehículos que posteriormente eran utilizados para cometer otros delitos y acababan siendo incendiados para eliminar pruebas.
La actuación se enmarca en la operación “AUDAZAS”, desarrollada por el Equipo de Policía Judicial de Santoña, que ha permitido esclarecer un total de ocho presuntos delitos relacionados con robos de vehículos, daños por incendio, tentativa de robo con violencia e intimidación y extorsión.
La investigación comenzó después de que, entre octubre y noviembre del pasado año, varios vehículos fueran sustraídos en los municipios de Hazas de Cesto, Voto y Arnuero. Todos ellos aparecieron más tarde completamente calcinados en zonas apartadas de Meruelo, Bareyo y Argoños.
Los agentes comprobaron que los incendios habían sido provocados siguiendo un patrón muy similar, lo que hizo sospechar desde el principio que detrás de los hechos se encontraba el mismo grupo organizado.
Un coche robado fue utilizado para intentar atracar una gasolinera
Uno de los vehículos sustraídos fue utilizado antes de ser quemado en una tentativa de robo con violencia e intimidación en una gasolinera.
Además, en otro de los casos, la persona propietaria del coche recibió un mensaje en el que los presuntos autores le exigían el pago de 1.000 euros para evitar que incendiaran el vehículo. La víctima no accedió a las exigencias y el coche terminó apareciendo calcinado.
Según apunta la Guardia Civil, la difusión del robo en redes sociales para intentar localizar el vehículo pudo facilitar a los autores información sobre la víctima, utilizada posteriormente para llevar a cabo la extorsión.
Detenciones en Ampuero y Colindres
Las pesquisas permitieron identificar a los supuestos responsables, vecinos de Ampuero y Colindres, algunos de ellos con antecedentes policiales por otros delitos.
Durante este mes de mayo se practicaron tres detenciones y una investigación formal a una cuarta persona como presuntos autores de los hechos investigados.
La Guardia Civil considera que los vehículos eran robados con la intención de utilizarlos en otras actividades delictivas y posteriormente incendiarlos para dificultar la investigación y eliminar posibles pruebas.
La operación continúa abierta y no se descarta que los implicados puedan estar relacionados con otros hechos similares ocurridos en Cantabria.
Imagen de la Guardia Civil de uno de los vehículos calcinados