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El cántabro Brian Uriarte firma su primera victoria en Moto3 como rookie en el Mundial
Por Esther Casabó
Publicado en 31/05/2026 12:19 • Actualizado 31/05/2026 12:26
Motorsport

Hay trayectorias que no sorprenden cuando llegan, porque ya venían avisando desde hace tiempo. La de Brian Uriarte es una de ellas. El piloto cántabro, con solo 17 años, ha logrado su primera victoria en Moto3 en su temporada de rookie en el Mundial, un triunfo que llega acompañado de su primer podio y que confirma en resultados lo que en los paddocks ya se intuía desde hace tiempo.

Uriarte no es un talento emergente de última hora. Es el resultado de una progresión sostenida y dominante en las categorías de formación. El año pasado firmó un doble título de enorme peso competitivo: campeón de la Red Bull MotoGP Rookies Cup y del FIM JuniorGP, una combinación reservada a pilotos capaces de mantener rendimiento, regularidad y velocidad durante toda una temporada.

Ese rendimiento no fue una excepción, sino la confirmación de una evolución que ya venía construyéndose desde su paso por la European Talent Cup, donde empezó a mostrar una progresión acelerada respecto a su categoría.

En ese camino de crecimiento, uno de los puntos clave llegó con su incorporación al entorno deportivo vinculado a Emilio Alzamora. El ex campeón del mundo de 125cc, y una de las figuras más influyentes en la gestión de jóvenes talentos en el motociclismo español, integró a Uriarte en su estructura cuando todavía era una de las grandes promesas del sistema de formación. A partir de ahí, su desarrollo se encarriló dentro de un plan más estructurado, con una evolución constante hacia el Mundial.

Con ese respaldo y una progresión ya consolidada, Uriarte tomó también una decisión importante a nivel personal: el traslado desde Santa Cruz de Bezana a Cataluña, donde ha centrado su preparación en un entorno de alta exigencia habitual entre los pilotos que buscan dar el salto definitivo a la élite.

En el recorrido más reciente, hay un momento que quedó marcado en el paddock: Barcelona. Allí, Uriarte rozó el podio en una carrera muy ajustada, dejando claro que estaba preparado para pelear con los mejores. Esa actuación fue una señal evidente de que el resultado grande estaba cada vez más cerca.

Y ese momento ha llegado.

En todo ese camino, su nombre no solo creció en el ámbito internacional, también lo hizo en Cantabria, donde su progresión se ha seguido muy de cerca. Desde Onda Marina, su evolución se ha contado prácticamente desde el origen: carreras en formación, retransmisiones en la Rookies y el JuniorGP, y esa sensación constante de que estaba avanzando más rápido que el calendario.

Hoy, ese proceso se traduce en hechos: victoria en Moto3 en su primer año en el Mundial, con un sabor especial tras aquella actuación en Barcelona que anticipó lo que estaba por venir. Un resultado que no solo acelera su proyección internacional, sino que confirma que su nombre ya no pertenece únicamente al futuro.

Porque en el caso de Brian Uriarte, el futuro ha llegado antes de lo previsto. Y ya está ganando en el presente.

En su mirada ya estaba escrito: es un campeón.

 

Desde Onda Marina seguiremos empujando contigo, Brian.

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