La Guardia Civil ha detenido a tres personas acusadas de liderar una presunta red de explotación laboral que operaba en el norte de España y que habría utilizado a trabajadores extranjeros en situación de especial vulnerabilidad para realizar labores en el sector de la construcción en Cantabria, Asturias y el País Vasco.
La investigación, desarrollada en el marco de la operación "Ambotan-Canapu", ha permitido identificar al menos 41 víctimas, de las que 40 se encontraban en situación administrativa irregular en España.
Las pesquisas comenzaron durante el verano de 2025, cuando la Policía Judicial de la Guardia Civil detectó indicios de una posible organización dedicada al favorecimiento de la inmigración irregular, la trata de seres humanos y delitos contra los derechos de los trabajadores.
Promesas de empleo y una realidad de explotación
Según la investigación, los trabajadores habían recorrido largas rutas migratorias hasta llegar a España, pasando incluso por países como Grecia e Italia. Muchos llegaron con la promesa de conseguir un empleo estable y unas condiciones laborales dignas.
Sin embargo, la realidad era muy distinta. Algunos habían contraído deudas de hasta 30.000 euros para financiar el viaje, una circunstancia que incrementaba su dependencia económica y facilitaba su explotación.
Los investigadores comprobaron que los empleados eran trasladados diariamente desde distintos puntos de Vitoria hacia obras repartidas por el norte del país. En el caso de Cantabria y Asturias, debido a la distancia, permanecían alojados durante la semana en viviendas cuyas condiciones también están siendo investigadas.

Accidentes laborales y condiciones bajo investigación
Durante la investigación también se tuvo constancia de varios accidentes laborales sufridos por trabajadores vinculados a la organización. Al menos dos de ellos fueron trasladados a centros sanitarios para recibir asistencia médica y posteriormente apartados de su actividad laboral.
Ante la gravedad de los hechos, en febrero de 2026 se incorporó a la investigación la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, en coordinación con la Guardia Civil.
Diez obras inspeccionadas
El pasado mes se desarrolló la fase final del operativo, en la que participaron más de 70 agentes de la Guardia Civil junto con inspectores de Trabajo.
Durante la actuación fueron inspeccionadas 10 obras situadas en Cantabria, Asturias y el País Vasco. En siete de ellas se detectaron presuntas irregularidades laborales.
Los agentes identificaron a los 41 trabajadores extranjeros, comprobando que la mayoría utilizaba documentación perteneciente a terceras personas para acreditar su identidad.
En un primer momento, muchos mostraron reticencias a colaborar con los investigadores. Posteriormente, varios reconocieron haber pagado importantes cantidades de dinero a organizaciones dedicadas a facilitar la inmigración irregular para poder acceder a un empleo en España.

Tres detenidos y una cuarta persona investigada
Como resultado de la operación, han sido detenidos tres responsables empresariales, mientras que una cuarta persona permanece investigada por su presunta implicación en los hechos.
Además, la Guardia Civil realizó tres registros en inmuebles y establecimientos situados en Bizkaia y Álava, donde intervino abundante documentación y dispositivos electrónicos que continúan siendo analizados.
Las diligencias han sido remitidas al juzgado competente de Santander, que dirige la instrucción del procedimiento.
La operación "Ambotan-Canapu" continúa abierta y los investigadores no descartan nuevas actuaciones conforme avance el análisis de las pruebas obtenidas.
La Guardia Civil recuerda la importancia de denunciar cualquier caso relacionado con la explotación laboral, la trata de seres humanos o el favorecimiento de la inmigración irregular, subrayando que la colaboración ciudadana resulta fundamental para proteger a las víctimas y garantizar el respeto a los derechos laborales y humanos.
Imagenes: Guardia Civil