La Guardia Civil de Cantabria ha detenido a un hombre de 48 años, vecino de Castro Urdiales, como presunto autor de varios delitos de estafa relacionados con el alquiler de una vivienda que no era de su propiedad.
La investigación se inició tras recibir varias denuncias de personas que habían entregado cantidades económicas como anticipo o fianza para alquilar una vivienda situada en el barrio de Brazomar, en Castro Urdiales, sin llegar finalmente a poder acceder al inmueble ni recuperar el dinero abonado.
Según las pesquisas realizadas por los agentes del Puesto Principal de Castro Urdiales, la vivienda se anunciaba a través de redes sociales con un precio de alquiler de unos 750 euros mensuales, aunque también se ofrecía la posibilidad de alquilar habitaciones.
Los interesados eran citados para visitar la vivienda y, en algunos casos, recibían incluso un contrato y un recibo tras realizar el pago inicial, que normalmente incluía la primera mensualidad y la fianza, con cantidades que rondaban los 1.000 euros por operación.
Sin embargo, cuando los afectados intentaban hacer efectivo el contrato y entrar en la vivienda, se encontraban con que no podían acceder al inmueble y que el supuesto arrendador había bloqueado cualquier vía de comunicación.
La vivienda era su propio domicilio de alquiler
Durante la investigación, la Guardia Civil pudo determinar que el detenido no era el propietario de la vivienda ofertada, sino que él mismo residía en ella en régimen de alquiler.
Los agentes localizaron además un talonario que podría haber sido utilizado para emitir los recibos entregados a las víctimas durante las operaciones investigadas.
Por el momento se han presentado cuatro denuncias, aunque la Guardia Civil no descarta que puedan aparecer nuevos afectados, incluso en provincias cercanas a Cantabria.
La detención del sospechoso se produjo el pasado mes de julio, tras finalizar las principales diligencias de investigación.
Precaución ante los alquileres online
Este caso coincide con una época del año en la que aumentan las operaciones de alquiler de viviendas, especialmente aquellas que se realizan a través de internet y redes sociales.
Para evitar situaciones similares, los especialistas recomiendan comprobar siempre la autenticidad de los anuncios y las plataformas utilizadas, revisar las opiniones de otros usuarios y desconfiar de ofertas demasiado atractivas o que exijan realizar pagos con rapidez.
También es importante evitar entregar dinero fuera de canales seguros, no enviar documentación personal sin protección y conservar toda la información relacionada con la operación —anuncios, conversaciones, contratos y justificantes de pago— en caso de que sea necesario presentar una denuncia.