La Guardia Civil de Cantabria ha intervenido 93 juguetes que estaban expuestos para la venta en un puesto ambulante del municipio de Rionansa, después de comprobar que figuraban en la Red de Alertas Nacional de Consumo por presentar riesgos para los niños. Además, los agentes han detectado posibles infracciones en materia de consumo y contrabando, por las que han formulado las correspondientes denuncias ante las autoridades competentes.
La actuación ha sido llevada a cabo por las Patrullas Fiscales y de Fronteras de la Guardia Civil de Cantabria, en el marco de sus funciones de prevención del fraude y persecución del contrabando.
Juguetes sin identificación ni advertencias de seguridad
Durante la inspección del puesto ambulante, los agentes observaron que varios juguetes, concretamente figuras blandas y estrujables, presentaban importantes deficiencias en su etiquetado y en la información facilitada a los consumidores.
En concreto, los productos carecían de identificación del fabricante, nombre comercial o marca registrada y dirección del fabricante. Tampoco incluían las advertencias ni la información de seguridad exigibles redactadas en castellano, incumpliendo los requisitos establecidos en la normativa que regula la seguridad de los juguetes.
Asimismo, los agentes detectaron deficiencias en la información que debe proporcionarse a los consumidores sobre las características esenciales de los artículos y en el cumplimiento de las obligaciones de etiquetado.
Posibles infracciones de contrabando
La falta de identificación del fabricante y del importador de los juguetes también llevó a los agentes a apreciar una posible infracción relacionada con el contrabando, al considerar que los productos podrían proceder de terceros países.
Por estos hechos, la Guardia Civil ha elaborado los correspondientes informes-denuncia, que han sido remitidos a las autoridades competentes de Comercio y Consumo del Gobierno de Cantabria y a la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos Especiales de Santander.
Productos incluidos en la Red de Alertas Nacional de Consumo
Durante las comprobaciones, los agentes constataron que los juguetes intervenidos figuraban en la Red de Alertas Nacional de Consumo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Este sistema tiene como objetivo impedir que los productos no alimentarios peligrosos lleguen a los consumidores. En este caso, la alerta advertía de riesgos para los niños e interesaba la retirada de los artículos del mercado, una medida que ya se había llevado a cabo.
Recomendaciones para las familias
Ante este tipo de situaciones, la Guardia Civil recomienda prestar especial atención al etiquetado de los juguetes, especialmente a la identificación del fabricante y a la presencia de advertencias e instrucciones de seguridad en castellano.
Si se detecta la venta de productos que carezcan de esta información obligatoria, se aconseja avisar a la Guardia Civil para que pueda inspeccionarlos y, si procede, retirarlos del mercado.
Además, si alguna persona ya ha adquirido juguetes como los intervenidos en Rionansa, la recomendación es abstenerse de utilizarlos y evitar entregárselos a menores, ante los posibles riesgos para su seguridad.
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