El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado este martes, 3 de noviembre, su dimisión durante su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, convocada para dar explicaciones sobre el grave accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), que ha dejado 69 fallecidos.
El anuncio se habría producido al término de su intervención, después de una jornada marcada por las críticas de los distintos grupos parlamentarios y las peticiones de responsabilidades políticas por la gestión de la seguridad ferroviaria.
La comparecencia ha estado centrada en las circunstancias del accidente, el funcionamiento de los sistemas de seguridad y las actuaciones realizadas por el Ministerio tras el siniestro.
La responsabilidad política, en el centro del debate
La continuidad de Puente al frente del Ministerio había sido cuestionada por diferentes formaciones políticas, tanto de la oposición como entre los partidos que apoyan al Gobierno.
Durante las horas previas a la comparecencia, el ministro había defendido su gestión y había asegurado que no había tomado ninguna decisión que contribuyera a causar el accidente ni había omitido actuaciones necesarias.
La tragedia de Urda ha intensificado el debate sobre la responsabilidad política y la seguridad de la red ferroviaria española.
También se ha hablado de su futuro político
Entre las informaciones difundidas tras el anuncio figura también su posible renuncia a encabezar la candidatura socialista por Valladolid para las elecciones generales previstas para el próximo 29 de noviembre.
Asimismo, se ha publicado que Puente habría comunicado su decisión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, minutos antes de hacerla pública en el Congreso.
Estos extremos deberán quedar confirmados a través de la grabación íntegra de su intervención y de las comunicaciones oficiales correspondientes.
Una crisis ferroviaria con dos graves accidentes
La decisión llega en un contexto especialmente delicado para el transporte ferroviario español, después de dos accidentes de enorme gravedad registrados en menos de un año.
El siniestro de Urda, ocurrido el pasado 28 de octubre, ha dejado 69 fallecidos. A esta tragedia se suma el accidente de Adamuz (Córdoba), registrado en enero, que causó 46 víctimas mortales.
Ambos sucesos han situado la seguridad ferroviaria, el mantenimiento de las infraestructuras y la responsabilidad de las administraciones en el centro de la actualidad nacional.
El anuncio de Óscar Puente abre un nuevo escenario en el Ministerio de Transportes, pendiente de los pasos que adopte el presidente del Gobierno para resolver la continuidad al frente del departamento.
Imagen de la comparecencia del Ministro