Offline
Tregua desata una descarga de rock sin tregua en Santander junto a Razkin: intensidad, oficio y un directo imparable
Por Esther Casabó
Publicado en 31/05/2026 10:11 • Actualizado 31/05/2026 10:39
Música

El viernes, la Sala The New Beer de Santander, recibió a Tregua que volvió a dejar en la ciudad una de esas actuaciones que confirman por qué su directo se ha convertido en su seña de identidad más poderosa. La banda gallega firmó una descarga de alta intensidad, sostenida de principio a fin, donde cada canción pareció empujar a la siguiente en una dinámica de energía constante y conexión absoluta con el público.

El grupo —formado por Mario a la voz y guitarra, Adrián a la guitarra, Iván a la guitarra eléctrica, David al bajo y Miguel a la batería— saltó al escenario con una determinación clara: no conceder respiro, construir la noche desde la fuerza del repertorio y mantener un pulso firme que no se quebró en ningún momento. Desde el primer acorde hasta el último, la sensación fue la de una banda completamente encendida.

Entre los temas del repertorio sonaron “Todo vuelve a empezar” y “Vivir”, que encajaron con naturalidad dentro del desarrollo del concierto gracias a sus estribillos y su carga emocional.

La descarga volvió con fuerza con “Adicto” y "Nos soy perfecto", que encendió el tramo central con un pulso firme y una ejecución afilada. Aquí Tregua apretó el acelerador y la respuesta fue inmediata: una conexión directa, sin distancia, entre escenario y público.

Otro de los momentos más sólidos llegó con “Uña y carne”, un tema que no puede faltar y que reafirma la esencia de la banda: rock directo, sin ornamentos, sostenido en la fuerza del conjunto.

La noche tuvo además un punto de novedad con “Ruido”, presentado por primera vez en directo en Santander. Lejos de descolocar el flujo del repertorio, se integró como una declaración de intenciones: una banda en movimiento, explorando nuevos caminos sin perder identidad ni pegada.

El tramo final dejó la imagen de una actuación sin fisuras, de esas en las que la intensidad no baja, solo se transforma. Tregua sostuvo el pulso con autoridad natural, construyendo una noche que se sintió más como una sola pieza que como una sucesión de canciones.

Como parte del cartel, el proyecto de Razkin aportó un cierre de tono más crudo y terrenal, con el sello de un rock urbano directo. Pedro Fernández Razkin, con la experiencia acumulada de su etapa como vocalista de La Fuga y su recorrido en solitario, defendió un repertorio marcado por la contundencia, la honestidad y una interpretación basada en la actitud más que en el artificio. Razkin, que hacía tiempo que no recalaba en Santander, volvió a reencontrarse con el público cántabro en una actuación firme y sin concesiones.

En su propuesta actual, Razkin continúa explorando un rock más íntimo sin renunciar a la energía, con canciones que transmiten emociones desde un sello muy personal, cargado de identidad. Un repertorio que bebe de historias cotidianas, romances, calles, madrugadas y sueños, y que en directo se traduce en guitarras que invitan a aflorar emociones de forma directa y sin filtros.

Su actuación encajó a la perfección tras la intensidad previa de Tregua, manteniendo el pulso de la noche y la conexión directa con el público.

En conjunto, Tregua confirmó en Santander algo que su directo ya viene dejando claro desde hace tiempo: no es una banda que acompañe el momento, es una banda que lo domina. Una descarga continua de rock, convicción y oficio que convierte cada concierto en una declaración de intenciones. Dos propuestas distintas, un mismo lenguaje y un público entregado de principio a fin. De esas noches en las que el rock no se observa desde fuera… se vive dentro.

 

La banda ya trabaja en nuevo material, que sus seguidores esperan con ganas enormes tras comprobar en directo el momento de forma que atraviesan.

Nosotros también esperamos pronto a Tregua que ya son de la familia de Onda Marina!

(tienes vídeo en redes e imagenes en nuestro álbum)

 

Comentarios
¡Comentario enviado exitosamente!