El Tribunal Supremo ha condenado a cuatro años de prisión a la extesorera de Autopistas del Atlántico (Audasa) y Autoestradas de Galicia por apropiarse de más de 1,2 millones de euros de ambas compañías durante años mediante transferencias fraudulentas realizadas desde las cuentas de las empresas.
La Sala de lo Penal estima parcialmente el recurso presentado por la condenada y rebaja la pena inicialmente impuesta, que era de seis años y cinco meses de prisión, al excluir la continuidad del delito de estafa apreciada por instancias anteriores. No obstante, mantiene la condena por un delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurso con un delito de estafa cualificada.
Según recoge la sentencia, la mujer aprovechó su posición de máxima confianza en la gestión contable y de tesorería para desviar fondos entre los años 2011 y 2018. Durante ese periodo realizó múltiples transferencias desde cuentas de las sociedades hacia una cuenta bancaria de su titularidad, abierta en Ibercaja, sin que existiera ningún pago o gasto real que justificara dichos movimientos.
El importe total desviado alcanzó los 1.237.686 euros, cantidad de la que, según concluye el alto tribunal, la acusada se apropió de forma ilícita.
Un sistema diseñado para aparentar legalidad
La investigación reveló que la extesorera confeccionaba órdenes de transferencia falsas con una apariencia idéntica a las utilizadas habitualmente por las empresas. En ellas figuraban como beneficiarias conocidas aseguradoras y proveedores habituales, entre ellas compañías como AXA, Allianz, Zurich Insurance Group o Mapfre, aunque en realidad modificaba el número de cuenta de destino para que el dinero acabara ingresándose en sus propias cuentas.
Además, remitía estas órdenes desde el correo corporativo de la empresa, lo que generaba una elevada apariencia de autenticidad y facilitaba que las operaciones pasaran inadvertidas. La sentencia también señala que alteraba documentación bancaria, conciliaciones contables, reintegros y pagarés para ocultar el fraude y cuadrar las cuentas al cierre de cada ejercicio.
Para el Supremo, la conducta reviste una especial gravedad por la posición de confianza que ocupaba la acusada dentro de la organización. Los magistrados destacan que abusó de las responsabilidades que tenía encomendadas y de la credibilidad derivada de sus funciones profesionales.
Más de 1,2 millones de euros de indemnización
La condenada deberá indemnizar a las empresas perjudicadas con 1.103.600 euros a Audasa y 125.155 euros a Autoestradas de Galicia, cantidades que buscan resarcir el perjuicio económico causado por los hechos.
Por su parte, el marido de la acusada, que también fue juzgado en el procedimiento, ha visto rechazado su recurso por el Tribunal Supremo. Aunque no fue condenado por participar en los delitos, sí fue considerado partícipe a título lucrativo, al beneficiarse de los fondos obtenidos ilícitamente.
La resolución establece que responderá solidariamente junto a su esposa hasta un máximo de 614.377 euros, equivalente al 50 % del dinero defraudado. Los magistrados consideran acreditado que disfrutó de las ganancias obtenidas de forma ilícita, al encontrarse los fondos en cuentas de titularidad compartida dentro de un régimen económico de bienes gananciales.
Con esta sentencia, el Tribunal Supremo pone fin a uno de los mayores casos de fraude interno descubiertos en el ámbito de las concesionarias de autopistas en Galicia durante la última década.