El emblemático Real Club de Regatas de Santander acogió una noche cargada de emoción y nostalgia con una nueva velada romántica de bolero organizada por la Asociación ProBoCa. Un encuentro musical íntimo en el que el público pudo disfrutar de una cuidada selección de clásicos del bolero y canciones románticas interpretadas por Gonzalo Gago y Tatiana Furís.
Acompañados al piano y a la guitarra por Carlos Remon, los intérpretes ofrecieron un repertorio que combinó bolero y lirismo en un formato cercano, ideal para dejarse llevar por melodías que forman parte de la memoria sentimental de varias generaciones.
El concierto comenzó con algunos de los grandes clásicos del género. Entre las primeras interpretaciones destacó el bolero Contigo aprendí, que inició la velada con un tono íntimo y elegante.
Uno de los momentos más evocadores llegó con la interpretación de El reloj, compuesto por el mexicano Roberto Cantoral. En la voz de Gonzalo Gago, el famoso “reloj no marques las horas” transportó al público a otra época, despertando recuerdos de aquellas tardes en las que estas canciones sonaban en la radio de muchas casas.
También destacó la interpretación de Bésame mucho, uno de los grandes clásicos del repertorio romántico, así como la delicada versión de Sabor a mí, que Tatiana Furís interpretó con una adaptación personal llena de matices y sensibilidad. El repertorio incluyó además la conocida versión en español de My Way, interpretada como A mi manera.

La segunda parte del concierto adoptó un tono más lírico, mostrando otra faceta vocal de los artistas. En este bloque el público pudo disfrutar de la popular canción napolitana 'O sole mio, uno de los momentos más brillantes de la noche.
El cierre llegó con un guiño a la música más contemporánea dentro del estilo clásico-crossover. Gonzalo Gago interpretó Hasta mi final, dedicándola a Carlos Marín, miembro del grupo Il Divo fallecido en 2021. La dedicatoria aportó un tono especialmente emotivo a la despedida del concierto, que fue respondida con un largo aplauso por parte del público.
El formato cercano de estas veladas permite disfrutar de cada interpretación casi a la distancia de una conversación, algo que, unido al entorno histórico del club y a la calidad de los intérpretes, convierte la experiencia en algo más que un concierto. De hecho, es una de esas citas musicales que hay que vivir en directo, porque la grabación difícilmente logra recoger toda la emoción, la cercanía y los matices que se generan en la sala.

Trayectoria de los intérpretes
Gonzalo Gago es un tenor que desarrolla su carrera en el ámbito de la lírica y el repertorio crossover, combinando ópera, canción napolitana y grandes clásicos románticos. Su versatilidad vocal le permite moverse con soltura entre el bolero y el repertorio lírico, acercando este estilo al público en formatos más íntimos y cercanos.
Por su parte, Tatiana Furís destaca por una voz cálida y expresiva que transita entre la lírica y la canción romántica. Su capacidad interpretativa y su sensibilidad musical aportan un carácter muy personal a cada pieza, algo que se pudo apreciar especialmente en sus versiones de los grandes boleros de la noche.
Una noche de bolero, lirismo y emoción frente al mar que demuestra que hay canciones capaces de detener el tiempo… aunque solo sea durante unos minutos.
